Una auditoría de Google Ads sirve para responder una pregunta muy concreta: ¿en qué se está yendo el dinero que no trae clientes? Puedes hacerla tú mismo si sabes dónde mirar. Esta es la lista de revisión que sigo, ordenada por impacto: empieza por arriba, porque un fallo en la medición invalida todo lo demás.
1. Medición de conversiones
Es lo primero porque, si la medición está mal, todas las decisiones que tomes (y que tome Google con las pujas automáticas) estarán basadas en datos falsos.
- ¿Están definidas las conversiones que de verdad importan (llamadas, formularios, compras) y marcadas como principales?
- ¿Hay conversiones duplicadas, por ejemplo el clic en el teléfono y la llamada contándose a la vez?
- ¿Hay acciones secundarias (visitas a una página, scroll) marcadas como principales e inflando los resultados?
- ¿Coinciden las conversiones de Google Ads con los contactos que recibe realmente el negocio?
Si tu negocio vive del teléfono, tienes la guía completa en cómo medir las llamadas en Google Ads.
2. Configuración de las campañas
- Ubicación: que esté segmentada a personas que están en tu zona, no a quien muestra interés en ella.
- Redes: que las campañas de búsqueda no tengan activada la Red de Display sin que lo hayas decidido.
- Idioma y horario: que encajen con tus clientes y con tus horas de atención.
- Estrategia de puja: que sea coherente con el volumen de conversiones que tiene la campaña. Una puja automática sin datos suficientes suele dar resultados erráticos.
- Presupuesto: si las campañas importantes están limitadas por presupuesto mientras otras menos rentables gastan sin control.
3. Términos de búsqueda y palabras clave
Aquí suele estar el mayor desperdicio. Descarga el informe de términos de búsqueda de los últimos 90 días y ordénalo por coste.
- ¿Qué términos gastan sin convertir?
- ¿Hay búsquedas de empleo, formación, «gratis» o «cómo hacerlo uno mismo»?
- ¿Existen listas de palabras clave negativas y se revisan con frecuencia?
- ¿Las concordancias están bajo control o la cuenta depende de concordancia amplia sin una puja inteligente que la respalde?
- ¿Hay palabras clave compitiendo entre sí en distintos grupos de anuncios?
4. Estructura de la cuenta
Una buena estructura permite controlar el presupuesto y escribir anuncios relevantes. Revisa si los grupos de anuncios agrupan búsquedas con la misma intención o si mezclan servicios distintos, y si las campañas separan lo que tiene valores o presupuestos diferentes: marca y genéricas, servicios principales y secundarios, zonas.
5. Anuncios y recursos
- ¿Cada grupo tiene anuncios adaptables con títulos variados y relevantes para sus palabras clave?
- ¿Están activos los recursos básicos: enlaces de sitio, textos destacados, extractos, llamada y ubicación?
- ¿Los mensajes hablan de lo que le importa al cliente (precio, plazo, garantía, confianza) o son genéricos?
6. Páginas de destino
Un buen anuncio que lleva a una mala página paga clics que no convierten. Comprueba que cada anuncio lleva a la página que responde a esa búsqueda, que carga rápido en el móvil y que el teléfono o el formulario están a la vista sin hacer scroll.
7. Nivel de calidad
Añade las columnas de nivel de calidad a la vista de palabras clave. Un nivel de calidad bajo en las palabras clave que más gastan indica un problema de relevancia del anuncio, de la página de destino o de porcentaje de clics, y se traduce en pagar más por cada clic.
8. Historial de cambios
Si gestiona la cuenta otra persona o una agencia, el historial de cambios te dice cuánto se trabaja realmente en ella. Una cuenta que lleva meses sin cambios no se está optimizando, por bonitos que sean los informes.
Cuándo encargar una auditoría externa
Esta lista te permite detectar los fallos más comunes. Si gastas una cantidad importante cada mes, si los resultados han empeorado sin motivo aparente o si quieres una segunda opinión sobre el trabajo de tu agencia actual, una revisión externa suele amortizarse rápido. Puedes ver cómo trabajo en las auditorías de cuentas de Google Ads.

